ERES UN TIMONEL, ENAMÓRATE DE LA NAVEGACIÓN

Decía Antonio Machado:

“Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.”

Igual me pongo un poco moñas, pero ya sabes, soy un sentimental. Recordando este poema, hoy me ha hecho pensar que las estelas son las huellas que deja un barco en la mar, y un timonel es la persona encargada de gobernar la dirección de una embarcación. Una dirección que a menudo sufre golpes de mar sufre tormentas vientos e imprevistos que obligan al timonel a dar golpes de timón para gobernar su embarcación.

La vida es dual, navegamos entre la noche y el día, el amor y el desamor, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad. No existe una hoja de ruta marcada, que nadie nos engañe.

A diario, tomamos decisiones que van construyendo nuestro camino. No hay un camino lleno de indicaciones, solo hay señales a interpretar y, además, siempre está lo inesperado para ponernos a prueba, para hacernos pensar.

El buen consejo, la formación, y toda capacitación, nos inspiran, nos vislumbra una posible dirección, pero al final, siempre hay que tener el valor de tomar decisiones y convivir con la incertidumbre.

En la venta como en la vida, es clave prepararnos y formarnos para disponer del mayor número de destrezas y habilidades posible, pero no hay que olvidar que solo la acción pondrá a prueba lo aprendido. Es demasiado habitual sentir frustración y desánimo ante el primer golpe de mar, nadie dijo que fuera fácil, hay que naturalizar las correcciones del timón, la navegación con incertidumbre.

Estoy convencido que tenemos que enamorarnos de la acción, enamorarnos de la navegación. Amar la navegación es enamorarse del proceso. Muy a menudo tenemos demasiada ansiedad con los resultados, con saber si finalmente vamos a vender o no, si finalmente nos van a firmar el pedido o no, y así, condicionamos la navegación. Un cuadro es excepcional cuando el pintor ha disfrutado pintando, un futbolista hace un gran partido cuando se ha encontrado inspirado y feliz desde el primer minuto, sabía que quería ganar, pero no le importaba en demasía, solo se concentraba en disfrutar.

Con el foco en el objetivo y el corazón en el proceso, con claridad en nuestras metas y pasión por lo que hacemos, sentiremos confianza, y como el buen timonel sabremos corregir cualquier golpe de mar, una, y las veces que hagan falta.

Me gustaría sentir que hay una formación que nos capacita para triunfar vendiendo con una certeza absoluta, pero desde mi experiencia no lo siento así. Una formación continua, una proactividad a aprender solo nos acercará a una mejor versión de nosotros mismos, si nos impulsa al hacer, a mantenernos en movimiento, a navegar y a ajustar la trayectoria a diario, porque como dice Machado, caminante no hay camino, se hace camino al andar…

Te deseo una navegación llena de retos, una navegación desafiante que te haga sentir vivo y pleno de ilusiones.

PD: Disculpas si soy muy moñas…

Apasionado por el lado humano de la estrategia de venta. Apasionado por ayudar a Vender

Te invito a leer: “Disfruta y Gana Vendiendo”, un viaje para entender que hay una venta más cercana, una venta más humana.
Enlace al libro:  http://leer.la/B09LPLQLXL

Me tienes a tu lado para acompañarte a alcanzar tus objetivos comerciales.

vender si eres autonomo

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